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R. Mendoza-Robles

Resumen

Es ampliamente conocido el perjuicio de la diversidad biológica en los agroecosistemas a partir del grado de perturbación que se ha venido ocasionando, por lo que es importante contribuir con patrones de cultivo y el aprovechamiento de especies que reduzcan ese daño e inclusive mejoren la situación actual, en el contexto de la agricultura familiar. El objetivo de este trabajo es analizar el tipo y grado de diversidad de especies y variedades que una familia viene manejando y las asociaciones y rotaciones de cultivos que está empleando. Para esto se revisó información recabada de 2015 a 2017 en una parcela ubicada en la Sierra Nevada de Puebla. Los resultados indican que la familia, cada año, está manejando comercialmente y de manera eficaz 12 especies agrícolas (6 anuales y 6 frutales) y 20 variedades; que los sistemas de cultivo más empleados consisten en hileras de frutales criollos y mejorados (tejocote, pera, durazno, manzano, chabacano, higo) intercalados con patrones de cultivos anuales (asociaciones de maíz-frijol, maíz-ayocote y maíz-calabaza), así como, con el cultivo simple de estas especies y otras como chile, calabaza y amaranto, en rotaciones anuales gramínea-leguminosas-chile. De esta forma es posible contribuir a reducir la pérdida de la agrobiodiversidad e inclusive de mejorar la variedad de cultivos disponibles en las comunidades rurales.

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Sección
Artículos